
De Escocia al mundo
Los significados que tuvo el kilt a lo largo de la historia.
La pollera a cuadros que te ponés todos los días para ir al colegio. Fue originalmente usada por hombres. Aunque no lo creas, en algunas partes del mundo, usar faldas es una demostración indiscutible de masculinidad.
Fueron los escoceses quienes adaptaron la vestimenta de los celtas hace más de seis siglos. Al parecer, la hoy famosa tela a cuadros era ideal para protegerse del frío en el Reino Unido, y, de a poco, fue instalándose como un elemento de distinción social. Los diseños eran únicos porque la combinación de colores y el grosor de las líneas identificaban a cada una de las familias de Escocia.
A su vez, cuantos más colores incluían, más rico y poderoso era el clan. Los cuadros entrelazados representaban, ni más ni menos, el amor a la nación. Sin embargo, el sentido original fue cambiando a medida que las distancias mundiales se fueron haciendo más cortas, y el kilt se popularizó hasta niveles impensables.
Fue en el siglo XX cuando se instaló definitivamente en los guardarropas de todo Occidente, ya no sólo en polleras, sino también en pantalones, sacos, zapatillas y todo lo que te imagines. Además, dejó de ser usado exclusivamente por hombres y empezó a predominar en el vestuario femenino.
Pero fue a fines de la década del 70 cuando la tela a cuadros se hizo famosa: el movimiento contracultural punk –que estalló de la mano de los Sex Pistols en Inglaterra– adoptó los cuadros para identificarse. Con el lema de “hazlo tú mismo”, los jóvenes confeccionaban sus propias prendas usando retazos de cuadrillé, diferenciándose así del resto de los británicos en una eufórica manifestación para cambiar el mundo.
Una colección inspirada en Escocia, con colores oscuros saturados, como el verde inglés, el bordó, el azul marino y el mostaza, en combinación con el negro y el crudo.
En este otoño-invierno se impone el estilo british.
Treinta años después, el kilt vuelve con todo, pero ya no como símbolo de una nación, ni tampoco como distintivo de un grupo de chicos que querían cambiar las cosas. Los cuadros inundaron la temporada otoño invierno 09. Ahora, todos quieren verse divino y ¡el escocés funciona!
En la ciudad ya se están viendo prendas con lo nuevo para la temporada.
Una colección inspirada en Escocia, con colores oscuros saturados, como el verde inglés, el bordó, el azul marino y el mostaza, en combinación con el negro y el crudo.
En este otoño-invierno se impone el estilo british.
Los significados que tuvo el kilt a lo largo de la historia.
La pollera a cuadros que te ponés todos los días para ir al colegio. Fue originalmente usada por hombres. Aunque no lo creas, en algunas partes del mundo, usar faldas es una demostración indiscutible de masculinidad.
Fueron los escoceses quienes adaptaron la vestimenta de los celtas hace más de seis siglos. Al parecer, la hoy famosa tela a cuadros era ideal para protegerse del frío en el Reino Unido, y, de a poco, fue instalándose como un elemento de distinción social. Los diseños eran únicos porque la combinación de colores y el grosor de las líneas identificaban a cada una de las familias de Escocia.
A su vez, cuantos más colores incluían, más rico y poderoso era el clan. Los cuadros entrelazados representaban, ni más ni menos, el amor a la nación. Sin embargo, el sentido original fue cambiando a medida que las distancias mundiales se fueron haciendo más cortas, y el kilt se popularizó hasta niveles impensables.
Fue en el siglo XX cuando se instaló definitivamente en los guardarropas de todo Occidente, ya no sólo en polleras, sino también en pantalones, sacos, zapatillas y todo lo que te imagines. Además, dejó de ser usado exclusivamente por hombres y empezó a predominar en el vestuario femenino.
Pero fue a fines de la década del 70 cuando la tela a cuadros se hizo famosa: el movimiento contracultural punk –que estalló de la mano de los Sex Pistols en Inglaterra– adoptó los cuadros para identificarse. Con el lema de “hazlo tú mismo”, los jóvenes confeccionaban sus propias prendas usando retazos de cuadrillé, diferenciándose así del resto de los británicos en una eufórica manifestación para cambiar el mundo.
Una colección inspirada en Escocia, con colores oscuros saturados, como el verde inglés, el bordó, el azul marino y el mostaza, en combinación con el negro y el crudo.
En este otoño-invierno se impone el estilo british.
Treinta años después, el kilt vuelve con todo, pero ya no como símbolo de una nación, ni tampoco como distintivo de un grupo de chicos que querían cambiar las cosas. Los cuadros inundaron la temporada otoño invierno 09. Ahora, todos quieren verse divino y ¡el escocés funciona!
En la ciudad ya se están viendo prendas con lo nuevo para la temporada.
Una colección inspirada en Escocia, con colores oscuros saturados, como el verde inglés, el bordó, el azul marino y el mostaza, en combinación con el negro y el crudo.
En este otoño-invierno se impone el estilo british.
